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Categoría: Producciones

Día Internacional de la Mujer: 8 de Marzo

#Ahora es el momento

Este 8 de Marzo queremos reflexionar acerca de los avances logrados, exigir más derechos y celebrar la valentía y  determinación de miles de mujeres que han jugado un papel clave en la historia de sus países y comunidades.

Bajo el lema “Ahora es el momento: las activistas rurales y urbanas transforman la vida de las mujeres”, la celebración por el del Día Internacional de la Mujer 2018 se suma a un movimiento mundial sin precedentes por los derechos, la igualdad y la justicia de las mujeres.

Desde Aula XXI convocamos e invitamos a nuestra comunidad a conmovernos, sensibilizarnos y transitar juntos estas nuevas transformaciones para construir una sociedad más justa y democrática.

Agradecemos a las profesoras Marigá Barlocco, Cintia Cayssials, Cecilia Sabatino Arias y Dominique Raed por diseñar las actividades, y a todos los docentes por llevar adelante esta iniciativa para informar y reflexionar con los estudiantes acerca de esta fecha en el contexto de la Argentina.

 

7 de Junio: Día del Periodista

Desde Aula XXI saludamos a todos los periodistas de nuestra comunidad. Compartimos con ustedes unas breves reflexiones elaboradas por los estudiantes del Taller de Periodismo de 3°, 4° y 5° año, a cargo del profesor Miguel Nicolini.

Exposición: Los actos habituales. Antología de Juliana Ceci

LOS ACTOS HABITUALES
Antología de Juliana Ceci

Los invitamos a vistar la exposición “Los actos habituales”, de Jualiana Ceci, docente del Taller de Historieta de 1° y 2° año de Aula XXI.

La exposición será el día sábado 27 de mayo a las 16.00 hs., en la Quinta Trabucco, ubicada en la calle Melo 3050, Florida.

La muestra propone un recorrido antológico por la producción de Juliana entre 2005 y el presente. Como una cartografía personal, se plantea un mapeo trazado a partir de los distintos núcleos conceptuales que fueron disparadores conceptuales y que generaron los procesos de trabajo de cada momento, de cada serie.

La curaduría de la obra estuvo a cargo de María Lightowler y como curadora adjunta colaboró Sonia Neuburger.

Desde Aula XXI felicitamos a Juliana y esperamos que puedan visitar su exposición.

 

 

 

 

 

Descubriendo la eutopía educativa: el buen lugar posible de las escuelas

Entre el 27 de marzo y el 1 de abril se desarrolló en Barcelona el II Simposio de Innovación y Cambio en Educación, organizado por la Universidad de Blanquerna, la organización Jesuita y el Colegio Montserrat. Participaron más de 200 invitados de España, Portugal, Holanda, Lituania, Bruselas, Argentina, Uruguay, Chile, Ecuador, Venezuela y Colombia. 

Fernanda Puga, directora de estudios de Aula XXI, participó del Simposio y realizó una ponencia junto a Graciela CappellettiCabe destacar que Aula XXI fue la única escuela argentina a la que se le aceptó una ponencia, la cual se realizó sobre los Seminarios de Participación Ciudadana de 1° y 2° año, tomando como eje central las posibilidades y desafíos de un espacio curricular desafiante del formato escolar.

Compartimos con ustedes una nota de Fernanda acerca de la experiencia del Simposio publicada por el diario Perfil:

“La escuela, el mejor lugar posible”.

 

 

 

Pokémon GO: una oportunidad para aprender a aprender

Pokémon GO: una oportunidad para aprender a aprender
Por Lucía Mourelle*

El domingo pasado inauguré un nuevo modo de relacionarme con mis nietos: los acompañé en su cacería de pokémones y, dada mi formación, no pude evitar ver este fenómeno con ojos de pedagoga. Seguir Leyendo

Selección del proyecto del Laboratorio de Performance para el Festival Internacional de Arte Vivo de la Universidad Nacional de las Artes

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25 de Mayo: El concepto de “Revolución”

El lunes 30 de mayo se realizó el acto en conmemoración del día de la Revolución de Mayo.  La jornada estuvo a cargo de los alumnos de 3° año y el departamento de Ciencias Sociales.  La propuesta giró en torno a la discusión sobre el concepto de Revolución.

En la clase de Historia de 3° año, los estudiantes indagaron acerca de los diversos significados de este concepto a fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, la llamada “Era de las Revoluciones Atlánticas”. De esta manera surgió la iniciativa de llevar este debate al acto por el 25 de Mayo.

Para profundizar el tema, contamos con la presencia de Fabio Wasserman, Doctor en Historia, investigador de CONICET y ex profesor de Aula XXI. Entre las preguntas elaboradas previamente por los alumnos de 3o año, y realizadas en público al especialista, destacamos las siguientes:

¿Crees que para que haya una revolución sí o sí tiene que haber violencia? ¿Existe una Revolución que tenga consecuencias negativas siendo que éstas se producen por la suma de la voluntad popular? ¿Qué es necesario que suceda para que un acontecimiento sea considerado una revolución? ¿Por qué el movimiento de Mariano Moreno no logró garantizar la independencia? ¿Qué papel cumplieron las mujeres de Buenos Aires durante la semana de mayo de 1810 ? ­¿Nos  conviene cuestionar el significado de dicha palabra  para profundizar nuestras ideas, o sería más práctico aferrarnos a una definición  extraída del  diccionario  para  definirla  más estrictamente?

Aula Abierta “Vida en comunidad”. Lunes 26 a partir de las 18:00 hs.

Invitamos a toda la comunidad educativa de Aula XXI a participar de la muestra Aula Abierta 2015.

Este año tendrá como tema central Vida en Comunidad, como articulador de los proyectos a presentar. Participarán todos los años y todas las áreas.

La muestra tendrá lugar en el colegio, el lunes 26 de octubre a partir de las 18:00 hs.

¡Los esperamos!
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Aula XXI en Interfaces, cuarta edición. UP

En el mes de mayo se llevó a cabo la cuarta edición de Interfaces, un congreso para docentes y directivos de instituciones de nivel medio y superior, organizado por la Universidad de Palermo (UP).

Representando a Aula XXI participaron Fernanda Puga, coordinadora pedagógica, y Cecilia Sabatino Arias, asistente TIC del colegio, quienes expusieron en la comisión denominada Nuevas Tecnologías: Experiencias pedagógicas en entornos digitales.

Dentro de la comisión, los proyectos que presentaron fueron los de Aula Debate, una actividad que se desarrolla en Aula XXI en el marco de la muestra Aula Abierta, y la revista digital Citizenship Today, una revista realizada también para la muestra de Aula Abierta 2014.

Desde el colegio resaltamos la importancia de poder intercambiar experiencias y perspectivas con profesionales que trabajan en otras instituciones. En este sentido, le agradecemos a Interfaces Palermo 2015 la posibilidad de participar.

Cecilia Sabatino nos explicó lo siguiente sobre la jornada en la que les tocó intervenir:

Las presentaciones de los otros colegas fueron interesantes y logramos poner en común tanto desde dónde estamos pensando la educación con el uso de nuevas tecnologías como estrategias y acciones cotidianas en pos de la apropiación crítica e inventiva de los múltiples modos de acceso al conocimiento, modos de enseñar, de aprender, de narrar y hasta de intervenir en el mundo.

En ambas presentaciones, partimos de la premisa de que las TICs son una tecnología educativa entre tantas y deben utilizarse con el convencimiento de los docentes del sentido pedagógico de su incorporación. En este sentido, es ideal que se haga uso de ellas con el objetivo de solucionar necesidades pedagógicas concretas.

La presentación sobre la revista Citizenship Today estuvo focalizada en la metodología de trabajo con el Departamento de Inglés del Colegio Aula XXI. En todo el colegio trabajamos a partir de la idea conectora de “Ciudadanía responsable/participativa”, los docentes del Departamento de Inglés se apropiaron de esa idea y, focalizando en trabajos de escritura, desarrollaron proyectos acordes a cada grupo y nivel que incluyera el uso de diversos soportes y herramientas. Trabajamos en el abordaje crítico y reflexivo de distintas temáticas con la incorporación del uso de imágenes, audios, videos -en la búsqueda de materiales y en la producción-, como también de herramientas tales como Google Maps, Google Earth, Illustrator, creación de nubes de palabras, entre otras.

En la presentación sobre la experiencia de Aula Debate, recorrimos el proceso de trabajo, también enmarcado en la idea conectora de “Ciudadanía responsable/participativa”. El mismo fue un proyecto colaborativo entre distintas áreas del colegio: Ciencias Sociales (Ed.Cívica y Economía) y Computación (Ciudadanía Digital y Diseño). El objetivo fue reflexionar sobre problemáticas políticas del presente argentino de ese momento -Fondos Buitre- y trabajar sobre usos redes sociales y nociones en torno a la ciudadanía digital. Las instancias fueron: trabajo en clase en análisis de medios, producción de tapas de medios gráficos con Illustrator y programa político de opinión con panelistas y uso de Twitter en tiempo real.

 

A 70 años del bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki

El pasado 6 de agosto recordamos el trágico bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki ocurrido hace setenta años. El Rector, Ariel Yablon, destacó que este acontecimiento significó el comienzo de un nuevo tipo de carrera armamentista y mencionó la multiplicación del poder de estas bombas en décadas siguientes y el peligro que todavía significan para la humanidad.

A continuación, compartimos una reflexión del Profesor Eduardo W., coordinador del área de Ciencias, acerca de algunas de las consecuencias morales que ha tenido para la comunidad científica este terrible acontecimiento.

A 70 años de las bombas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki

El 25 de julio de 1945 el presidente Truman escribió en su diario: “Le he dicho al Secretario de Guerra, el señor Stimson, que la utilice [la bomba] de modo que los objetivos militares, los soldados y los marineros sean el objetivo y no los niños y las mujeres”.

Lo que parecen palabras piadosas revelan una estrecha mirada que se niega a reconocer la imposibilidad de cumplir con tal objetivo y la corta visión sobre los cercanos tiempos por venir, dado que parece no entender sobre los muertos, el sufrimiento y el agotamiento de valiosos recursos que la futura carrera armamentista provocará. En un reportaje concedido en 1960, Leo Szilard, quien fue inicialmente el principal impulsor de la construcción de la bomba atómica y hacia el final de la guerra uno de los principales científicos que en oponerse a su uso, afirmó: “el presidente Truman no comprendió”.

La explosión de la bomba atómica en Hiroshima el 6 de agosto y en Nagasaki, tres días después, erosionó la armadura con la cual Oppenheimer pudo rechazar las conclusiones del informe Franck (que proponía una prueba como demostración frente a Japón). Tiempo después pudo afirmar:

           No obstante la capacidad de visión y la prudencia clarividente de los jefes de Estado durante la guerra, los físicos sentimos una responsabilidad especialmente intima por haber sugerido, apoyado y, al fin, en gran medida haber logrado la realización de armas atómicas. Tampoco podemos olvidar que dichas armas, puesto que fueron en efecto utilizadas, representaron de manera tremendamente despiadada la inhumanidad y la maldad de la guerra moderna. En un sentido un tanto rudimentario que toda la vulgaridad, el humor y la exageración no pueden llegar a borrar por completo, los físicos han conocido el pecado; y este es un conocimiento del que no pueden desprenderse.

 Proyecto Manhattan

Pudo ser una mañana como cualquier otra, si es que las mañanas pueden repetirse en una imperceptible rutina cuando el mundo está en guerra. Una guerra que había cambiado a países y pueblos y que ahora, después de cinco años, parecía estar llegando a su fin. Alemania se había rendido y aunque en el Pacífico los ejércitos de los Estados Unidos y del Japón Imperial seguían combatiendo, la guerra parecía decidida. Japón, doblegado militarmente, pronto tendría que capitular.

Pudo ser una mañana como cualquier otra de un país en guerra, pero era la mañana del 6 de agosto de 1945. Cuando las agujas de los relojes marcaron, en característico ángulo, la proximidad de las ocho horas y quince minutos, las compuertas del avión B29 se abrieron. Pocos segundos después la primera bomba atómica arrojada contra una población civil cayó sobre Hiroshima. Tres días más tarde los habitantes de Nagasaki sufrirían la misma trágica suerte.

La producción de las primeras bombas atómicas fue posible por la intervención en conjunto de físicos, matemáticos e ingenieros y obligó a la construcción de una pequeña ciudad en medio del desierto de Nuevo México en los Estados Unidos.

¿Cómo podemos entender que gran parte de los más grandes científicos y técnicos de la época hayan decidido trabajar y utilizar su conocimiento para la construcción de un arma que podía matar a cientos de miles de personas en pocos segundos?

 ¿Acaso el conocimiento científico no debía ayudarnos a mejorar la vida humana?

 Un mundo en guerra

Corre el año 1933 y el nazismo ya no es una amenaza, es una realidad que ensombrece el panorama político europeo. En Alemania, país marcado por la falta de trabajo y la humillación por la derrota en la Primera Guerra Mundial, Adolf Hitler es nombrado canciller, máximo cargo del poder político en el Reich. Hitler goza del apoyo popular porque parece haber restituido el orden, el trabajo y el orgullo en Alemania. Pero con los nazis en el poder se inicia una época de persecuciones, leyes racistas, campos de concentración y campos de exterminio. Mientras muchos ciudadanos alemanes eligen para sus mejores esperanzas el peor de los caminos, otros deben exiliarse: científicos, artistas, militantes políticos, muchos de origen judío, deben abandonar su país de origen hacia Inglaterra, Holanda, Suecia o incluso alejarse del continente europeo hacia América. Max Born, Albert Einstien, Sigmund Freud, Thomas Mann, Bertolt Brecht, Arturo Toscanini, Bruno Walter, Marc Chagall, Enrico Fermi y Leo Szilard, se cuentan entre ellos. Es justamente Szilard quien comprende el principio de la reacción en cadena y la posibilidad de que esto desemboque en la construcción de un arma de un poder destructivo absoluto por parte de la Alemania nazi.

 El desarrollo de la física atómica avanza al igual que el poder político y militar del régimen de Hitler. Otto Hahn y Fritz Strassman desarrollan en esa misma Alemania, de la cual muchos debieron exiliarse, una serie de trabajos que llevan a Lise Meitner, refugiada en Suecia por su origen judío, y a Otto Frisch a proponer que los átomos pueden partirse y liberar de esta forma importantes cantidades de energía. Poco después, al filo del inicio de la Segunda Guerra Mundial, el físico Frédéric Joliot demuestra en Francia la posibilidad de que la división de un átomo de uranio provoque la fisión de otros debido a la liberación de partículas conocidas como neutrones. De esta forma se podría iniciar una descontrolada reacción en cadena. La idea que Szilard había tenido años atrás comenzaba a dejar de ser sólo una imagen garabateada en el papel para convertirse en un hecho que abría las puertas para la construcción de una bomba atómica.

 La carta

Preocupado por la posibilidad de que el poder nazi pudiese desarrollar este nuevo tipo de armamento, Leo Szilard visita a su viejo amigo Albert Einstein para que firme una carta en la cual se le advierte al presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, sobre las posibilidades de que Alemania pueda desarrollar un arma de un poder jamás visto hasta ese momento.

 Señor:
            Hace poco ha llegado a mi conocimiento la versión manuscrita de algunos trabajos de Enrico Fermi y Leo Szilard que dan esperanzas de que el elemento uranio pueda ser convertido en una nueva e importante fuente de energía en un futuro inmediato. Algunos aspectos de la situación actual parecen obligar a la Administración a una gran vigilancia y, si es necesario, a una rápida acción. Considero, por lo tanto, que mi deber es llamarle la atención sobre los siguientes hechos y recomendaciones.

            En el transcurso de los cuatro últimos meses, la obra de Joliot en Francia, y Fermi y Szilard en Estados Unidos han demostrado la posibilidad ─muy viable─ de producir reacciones nucleares en cadena en una gran masa de uranio. Con ellas se generarían grandes cantidades de energía y de nuevos elementos radiactivos. Parece seguro que todo ello puede conseguirse en un futuro inmediato.

            Este nuevo fenómeno permitiría la construcción de bombas. Y es concebible

─aunque no tan seguro─ que podrían construirse bombas extremadamente poderosas de un nuevo tipo. Una sola de estas bombas, transportada por barco o lanzada en un puerto, podría destruir todo el puerto y una gran parte de sus alrededores. Puede ocurrir, sin embargo, que estas bombas sean demasiado pesadas para poderlas transportar por aire.

La carta fue entregada por Alexander Sachs, un banquero amigo de Einstein, al presidente Roosevelt quien agradeció la valiosa información y le hizo saber acerca de la creación de un comité consultivo para tratar el tema del uranio. Hacía poco más de un mes, con la invasión de Polonia por el ejército alemán, que el mundo estaba en guerra.

Tiempo después, en 1941, el presidente Roosevelt otorgó su acuerdo para la constitución de lo que se conoció como proyecto Manhattan, una empresa científica, tecnológica y militar cuyo objetivo era la construcción de una bomba atómica y que reunió a muchos de los más grandes científicos e ingenieros de la época.

 Mientras los investigadores intentaban resolver los enormes y difíciles problemas que el desarrollo de la bomba les planteaba, en Europa se sucedían dramáticas

batallas y, casi en silencio, millones de personas morían en los campos de exterminio.

En 1944 las tropas de los Estados Unidos llegaron a suelo francés en Normandía. Al ejército lo acompañaba un grupo particular de científicos que tenía la misión de decidir si los nazis habían avanzado de manera significativa en la construcción de la bomba.

─Los nazis no tienen la bomba, no tendremos que usar la nuestra─ exclamó Samuel Goudsmit, quien encabezaba aquel grupo particular de investigadores.

─Está usted equivocado, no conoce al general Groves. Si tiene el arma, la usará.

Clara y precisa resonó la respuesta del oficial en los oídos de Goudsmit.

La explosión

Descartada la posibilidad de que la Alemania de Hitler pudiese desarrollar un arma atómica, el poder militar norteamericano define un nuevo objetivo: Japón.

Algunos científicos se oponen.

Einstein le escribe al presidente Roosevelt para que reciba con urgencia a Szilard pero la carta nunca es leída. Roosevelt muere y es reemplazado por Truman. Entretanto en la Universidad de Chicago una comisión presidida por James Franck, y de la cual Szilard forma parte, propone hacer una explosión demostrativa a las autoridades del Japón en un lugar que no implique riesgo para las vidas humanas. Sin embargo, esta idea es desechada, entre otros, por Robert Openheimer director del Proyecto Manhattan y por los físicos Arthur Compton, Enrico Fermi y Ernest Lawrence. El comité del cual formaban parte recomendó que la bomba fuese utilizad contra una instalación militar o contra una fábrica de armamentos rodeada de casas que pudiesen experimentar grandes daños.

Finalmente el 6 de agosto de 1945 una bomba atómica es arrojada, sin aviso previo, sobre una población civil matando a más de ochenta mil personas. Cuando a Szilard le preguntaron si no era una gran tragedia para los científicos el hecho de que se haya arrojado la bomba atómica contestó: “Es una tragedia para la humanidad”.

                                                                   Eduardo Wolovelsky